
Ralph Winston Fox nació en Halifax (Reino Unido) el 30 de marzo de 1900. Desde joven destacó por su inteligencia y sensibilidad social. Estudió Lenguas Modernas en la Universidad de Oxford, donde se formó en literatura y cultura europea. Muy pronto se interesó no solo por los libros, sino también por las ideas políticas que buscaban cambiar el mundo. En 1920 viajó a la Unión Soviética, poco después de la Revolución Rusa. Allí pudo ver de primera mano los efectos de aquel gran cambio social. Esa experiencia marcó profundamente su pensamiento. A su regreso a Gran Bretaña se identificó con los movimientos socialistas y comunistas, y fue cofundador del Partido Comunista de Gran Bretaña.
Durante los años siguientes trabajó como novelista, historiador social, periodista y traductor. Escribió sobre literatura, política y sociedad, siempre con la idea de que la cultura debía servir para mejorar la vida de las personas.
Cuando en 1936 estalló la Guerra Civil Española, Ralph Fox decidió que no podía quedarse al margen. En París se unió, a través del Partido Comunista de Francia, a las Brigadas Internacionales, grupos de voluntarios de muchos países que acudieron a España para defender la República frente al avance del fascismo.
A finales de 1936 llegó a España. Fue enviado primero a Albacete, donde se organizaban y entrenaban los brigadistas, y después asignado a la XIV Brigada Internacional. Apenas tuvo tiempo de completar su formación: fue llevado rápidamente al frente en las primeras operaciones militares de las Brigadas Internacionales.
En diciembre de 1936 participó en los combates de la Batalla de Lopera, en la provincia de Jaén. Allí, el 28 de diciembre de 1936, Ralph Fox murió en combate. Algunas biografías indican como fecha oficial el 3 de enero de 1937, día en que su muerte se hizo pública. En esa misma batalla también cayó su amigo, el poeta de Cambridge John Cornford.
Ralph Winston Fox tenía solo 36 años. Su muerte convirtió su figura en símbolo del compromiso internacional de muchos intelectuales y trabajadores que dejaron sus países para luchar por la libertad en España.
Hoy su nombre permanece unido a la memoria de las Brigadas Internacionales y a la historia de la Batalla de Lopera, donde entregó su vida lejos de su hogar, convencido de que la lucha contra el fascismo era una causa de todos.
