
Pedro Hurtado Calero, conocido popularmente como “Anafre”, fue una figura destacada en la historia contemporánea de Cártama, especialmente en uno de los momentos más decisivos del siglo XX español. Ejerció el cargo de alcalde del municipio en julio de 1936, durante los últimos días de la Segunda República Española.
Su mandato coincidió con el estallido de la Guerra Civil Española, un conflicto que transformó de manera radical la vida política, social y humana del país. En ese contexto de gran incertidumbre y tensión, Pedro Hurtado Calero se convirtió en el último alcalde republicano de Cártama, representando el final de una etapa marcada por las instituciones democráticas republicanas en el ámbito local.
Con la entrada de las tropas franquistas en el municipio, se produjo un punto de inflexión definitivo. Según recoge la crónica local, Pedro Hurtado Calero decidió presentarse voluntariamente ante el capitán al mando de las fuerzas nacionales, un gesto que fue interpretado como el anuncio inevitable de su destitución y del cambio de poder en el ayuntamiento. Este acto simboliza no solo el final de su alcaldía, sino también el cierre abrupto de la experiencia republicana en la vida política de Cártama.
La figura de Pedro Hurtado Calero, “Anafre”, encarna así un momento crucial de la historia local, en el que las decisiones personales se entrelazaron con los grandes acontecimientos nacionales. Su paso por la alcaldía permanece como testimonio del tránsito entre dos épocas enfrentadas y del impacto de la Guerra Civil en la vida cotidiana de los pueblos españoles.
