
José Valderrama Rosado fue una de las figuras más representativas de la vida política y social de Benalmádena durante los años de la Segunda República Española (1931-1936). Su nombre ha quedado ligado a un periodo de grandes esperanzas de cambio, pero también a uno de los episodios más trágicos de la historia contemporánea de España.
Vecino del municipio y profundamente comprometido con su comunidad, Valderrama Rosado asumió la alcaldía de Benalmádena en un contexto marcado por profundas transformaciones sociales. La Segunda República impulsó reformas destinadas a modernizar el país, mejorar las condiciones de vida de las clases trabajadoras y ampliar derechos civiles y políticos. En el ámbito local, estos ideales se tradujeron en una gestión municipal orientada al progreso, la justicia social y la participación ciudadana.
Como alcalde republicano, José Valderrama representó los valores democráticos de su tiempo: la defensa de la legalidad republicana, el fortalecimiento de las instituciones municipales y la búsqueda de mejoras para un pueblo entonces pequeño y con recursos limitados. Su labor se desarrolló en un clima de creciente polarización política y social, que afectó tanto a las grandes ciudades como a los municipios rurales de Andalucía.
El estallido de la Guerra Civil Española en julio de 1936 puso fin de manera abrupta a este periodo democrático. Tras el golpe militar, José Valderrama Rosado fue detenido y fusilado, convirtiéndose en el último alcalde republicano de Benalmádena y en una de las muchas víctimas de la represión ejercida en los primeros meses del conflicto. Su muerte simboliza la violencia que segó la vida de numerosos cargos públicos elegidos democráticamente.
Hoy, José Valderrama Rosado es recordado como un símbolo de la memoria democrática de Benalmádena. Su figura representa a quienes, desde el ámbito local, trabajaron por un país más justo y pagaron con su vida la defensa de la legalidad republicana. Mantener viva su memoria es también una forma de comprender el pasado y reafirmar los valores de convivencia, libertad y democracia.
