
Francisco de Paula de Borbón y de la Torre, nacido en Madrid el 16 de enero de 1882, fue un aristócrata y militar español, estrechamente vinculado a la Casa Real y protagonista destacado del bando sublevado durante la Guerra Civil española. Primo segundo del rey Alfonso XIII, perteneció a una familia de larga tradición militar: su padre fue general de división y su hermano alcanzó el rango de teniente coronel de aviación.
En 1907 contrajo matrimonio con Enriqueta de Borbón y Parade, IV duquesa de Sevilla, convirtiéndose en duque de Sevilla consorte. Su notable parecido físico con Alfonso XIII y su parentesco con el monarca reforzaron su identificación con la monarquía alfonsina. Tras la proclamación de la Segunda República en 1931, decidió permanecer en España, aunque mantuvo una actitud abiertamente hostil hacia el nuevo régimen.
Esa oposición se materializó en su participación en el golpe de Estado fallido de agosto de 1932, conocido como la Sanjurjada, encabezado por el general José Sanjurjo. Tras el fracaso de la sublevación, se vio obligado a marchar al exilio, como otros miembros de la nobleza y del antiguo estamento militar monárquico.
Con el levantamiento militar de julio de 1936, Francisco de Paula de Borbón regresó a España y se integró en el Ejército franquista con el grado de coronel de Infantería. Asumió el mando del Regimiento de Infantería “Pavía” nº 7 y de la Comandancia Militar del Campo de Gibraltar. Desde esa posición dirigió operaciones militares en el sur peninsular, donde las fuerzas republicanas se encontraban mal organizadas y escasamente armadas.
En enero de 1937 impulsó una ofensiva que avanzó hasta Marbella y, pocas semanas después, participó en la ofensiva sobre Málaga, iniciada el 3 de febrero desde el sector de Ronda. Tras varios días de combates, las tropas franquistas entraron en la ciudad el 8 de febrero de 1937, episodio tras el cual se produjo la huida masiva de población civil por la carretera de Málaga a Almería, uno de los hechos más dramáticos de la guerra.
Su carrera militar continuó en ascenso y el 14 de mayo de 1938 fue promovido a general de brigada. Al final de la guerra ejercía como comandante en jefe del Cuerpo de Ejército de Córdoba, con operaciones en la zona de Peñarroya-Pozoblanco. Tras la victoria franquista, fue relevado de este mando y nombrado en agosto de 1939 jefe de la 11.ª División.
En el contexto de la consolidación del nuevo régimen, fue designado en junio de 1940 vocal del Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y el Comunismo, un órgano clave en la persecución política de la posguerra. Posteriormente ocupó el cargo de capitán general de la VII Región Militar, con sede en Valladolid.
Sin embargo, su trayectoria dentro del régimen franquista no estuvo exenta de conflictos. En 1943 fue expedientado y separado del Ejército, oficialmente acusado de tráfico ilegal de alimentos. Según el historiador Paul Preston, esta sanción habría tenido más que ver con sus simpatías monárquicas y su posible implicación en maniobras para restaurar la monarquía en la figura de Juan de Borbón, que con las acusaciones formales. A pesar de ello, en 1946 fue finalmente ascendido a teniente general.
Francisco de Paula de Borbón y de la Torre falleció en Madrid en 1952.
