
Ernesto Vega de la Iglesia Manteca nació el 19 de septiembre de 1894 en Bilbao. Pasó su infancia y juventud entre Bilbao y Burgos, donde completó sus estudios. Desde muy joven mostró un profundo compromiso con la causa republicana en España, lo que lo llevó a afiliarse primero al Partido Republicano Radical Socialista (PRRS) y, más adelante, a Unión Republicana (UR), compartiendo ideales con figuras destacadas como Diego Martínez Barrio y manteniendo amistad con el diputado Manuel Muñoz Martínez.
Con la proclamación de la Segunda República en 1931, Vega de la Iglesia comenzó una intensa carrera como funcionario público, ejerciendo como gobernador civil en varias provincias: Burgos, Gran Canaria, Cádiz y Granada. Su etapa en Granada, iniciada en marzo de 1936, fue especialmente compleja. Allí tuvo que enfrentarse a conspiraciones dentro de la guarnición militar y a la creciente amenaza de grupos derechistas que buscaban derrocar la República. Informó de estas conspiraciones y llegó incluso a detener a uno de los líderes, el capitán de aviación Joaquín Pérez y Martínez de la Victoria. Sin embargo, sus repetidos avisos fueron ignorados por las autoridades republicanas, lo que le llevó a dimitir en junio de 1936.
Con el estallido de la Guerra Civil, Ernesto Vega de la Iglesia continuó al servicio de la República como gobernador civil, primero en Guadalajara y luego en Albacete, donde se convirtió en el último gobernador civil republicano de la provincia. Al finalizar la guerra, mientras intentaba escapar al exilio desde el puerto de Alicante, fue detenido y trasladado al campo de concentración de Los Almendros y, posteriormente, a la prisión de Albacete. Tras un juicio sumarísimo, fue condenado a muerte y fusilado el 16 de noviembre de 1939.
