
Enrique Pascual Arrebola nació entre los años 1902 y 1903 en Alfarnate, localidad de la provincia de Málaga. De profesión barbero, fue una persona conocida en el pueblo, desempeñando un oficio cercano a la vida cotidiana de sus vecinos y vecinas.
Durante los años de la Segunda República, se comprometió activamente con la vida pública y política de su municipio. Fue miembro de la Unión General de Trabajadores (UGT) y afiliado a la Agrupación Socialista de Alfarnate, llegando a desempeñar el cargo de alcalde de Alfarnate, responsabilidad que asumió en un periodo marcado por profundas transformaciones sociales y por una fuerte polarización política.
Tras la Guerra Civil española, su vinculación al socialismo y el haber ocupado un cargo de responsabilidad municipal lo convirtieron en objetivo de la represión franquista. Finalizado el conflicto, fue detenido y sometido a un Consejo de Guerra celebrado en septiembre de 1939, en el que fue condenado a 30 años de reclusión.
Durante su condena fue internado en el Destacamento Penal del Barranco del Malo, en Montalbán (Teruel), donde realizó trabajos forzados en condiciones extremadamente duras. El 6 de septiembre de 1944, cuando contaba 41 años, fue trasladado a la prisión provincial de Teruel.
En abril de 1945 pasó al Destacamento Penal de Cuelgamuros, en El Escorial (Madrid), un lugar emblemático por el uso de mano de obra penitenciaria en grandes obras del régimen. En octubre de ese mismo año ingresó en la prisión de Yeserías (Madrid).
Finalmente, en junio de 1946, obtuvo la libertad condicional, poniendo fin a casi siete años de encarcelamiento. A partir de ese momento se pierde su rastro documental, desconociéndose la fecha y circunstancias de su fallecimiento.
La trayectoria vital de Pascual Arrebola, Enrique refleja el destino de muchos alcaldes republicanos y militantes obreros que, tras la guerra, fueron castigados con largas penas de prisión por su compromiso político y social, convirtiéndose en víctimas de la represión de la dictadura franquista.
