Antonio Castejón Espinosa fue un militar español cuya trayectoria quedó estrechamente ligada a algunos de los episodios más decisivos y controvertidos de la historia contemporánea de España. Nacido en 1896 en la ciudad de Manila, que entonces formaba parte del imperio colonial español, ingresó en el Ejército siendo muy joven y desarrolló su carrera en un periodo marcado por conflictos militares y profundas tensiones políticas.

Durante sus primeros años de servicio participó en la guerra del Rif, en el norte de África, un conflicto colonial en el que el ejército español combatía contra las fuerzas rifeñas en el Protectorado de Marruecos. En este escenario adquirió experiencia militar y obtuvo varios ascensos por méritos de guerra, consolidando una reputación de oficial eficaz dentro del arma de Infantería.

En 1936, cuando ostentaba el grado de comandante y estaba destinado en la Legión Española, Castejón tomó partido en la sublevación militar contra el gobierno de la Segunda República Española, que desembocaría en la Guerra Civil. En los primeros momentos del levantamiento ocupó por la fuerza la sede de la Alta Comisaría española en el Protectorado de Marruecos, en la ciudad de Tetuán, asegurando así una posición estratégica para los militares sublevados.

Poco después, entre el 19 y el 20 de julio de 1936, se trasladó por vía aérea a Sevilla con una compañía de la Legión. En la capital andaluza participó en los combates contra las milicias republicanas que se habían atrincherado en diversos barrios obreros. En aquellos días se convirtió en uno de los principales mandos militares implicados en la represión que siguió a la toma de la ciudad por parte de las fuerzas sublevadas.

Siguiendo órdenes del general Gonzalo Queipo de Llano, Castejón dirigió posteriormente operaciones militares para ocupar diversas localidades de Andalucía. En el curso de esta campaña sus fuerzas tomaron poblaciones como Morón de la Frontera, Utrera y Puente Genil. La dureza de estas operaciones y la violencia empleada por las tropas a su mando contribuyeron a que su figura adquiriera una reputación especialmente polémica durante el conflicto.

A comienzos de agosto de 1936 recibió nuevas órdenes del general Francisco Franco para avanzar hacia Extremadura. Integrado en las columnas dirigidas por el teniente coronel Juan Yagüe, Castejón comandaba el II Tabor de Ceuta y la V Bandera de la Legión. El objetivo de esta ofensiva era enlazar las fuerzas sublevadas del sur con las que, bajo el mando del general Emilio Mola, operaban en el norte de la península.

Finalizada la guerra civil en 1939, continuó su carrera dentro del ejército franquista. Entre el 21 de diciembre de 1939 y el 18 de junio de 1942 estuvo al mando del Tercio «Duque de Alba» de la Legión Española. Con el paso de los años siguió ascendiendo en la jerarquía militar hasta alcanzar el grado de teniente general. En 1957 fue nombrado capitán general de la II Región Militar, con sede en Sevilla, uno de los cargos más importantes dentro de la estructura territorial del ejército.

Tras una larga carrera militar, pasó a la reserva el 11 de junio de 1966. Antonio Castejón Espinosa falleció el 1 de julio de 1979 en Madrid. Sus restos fueron enterrados en la ciudad de Jerez.

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