
José España Algarrada nació el 1 de mayo de 1913 en el seno de una humilde familia de Palma del Río. Desde muy joven se vinculó al movimiento obrero y sindicalista, sector que en la década de 1930 era muy activo y politizado en Andalucía, máxime si se tiene en cuenta que trabajó como chofer, lo que en ese momento implicaba formar parte de las capas urbanas trabajadoras con una fuerte conciencia sindical, sobre todo en ámbitos como la UGT.
El levantamiento militar del 18 de julio le encontró ya vinculado a las organizaciones juveniles de izquierda que, tanto en Palma del Río como en sus entornos próximos, se movilizaron rápidamente para contrarrestar a los sublevados.
Ante el avance franquista en la provincia de Córdoba, José España fue una figura central en la constitución del Comité de Defensa de la República en su localidad natal, asumiendo la presidencia y trabajando con representantes de distintas fuerzas obreras (PSOE, CNT y Juventudes Socialistas Unificadas). El comité se encargó de coordinar la defensa de la localidad, organizar milicias y dirigir esfuerzos para mantener el control frente a los militares sublevados.
De este modo, cercaron y rindieron el cuartel de la Guardia Civil, donde se atrincheraban falangistas y fuerzas sublevadas y movilizaron grupos armados que intentaron extender el control republicano a pueblos como Almodóvar del Río o Peñaflor, si bien en esta acción sus logros fueron limitados por la contraofensiva franquista.
Su liderazgo en estas actividades y su papel como interlocutor de las JSU (Juventudes Socialistas Unificadas), de donde emergió buena parte de su visibilidad política, le llevarían a participar en acciones de resistencia en distintos frentes de España, muriendo en Madrid el 20 de septiembre de 1937 mientras luchaba por la causa republicana, lo que indica que, posiblemente, fue trasladado a la defensa de la capital ante el avance de las fuerzas sublevadas.
Su temprana muerte —con tan sólo 24 años— lo convirtió en uno de los muchos militantes jóvenes caídos en la contienda, siendo recordado en reconstrucciones históricas de la Guerra Civil por su papel en la organización de milicias y en la resistencia local en Andalucía.
José España Algarrada representa a una generación de jóvenes obreros y sindicalistas que pasaron del activismo laboral a la movilización armada con la llegada de la guerra. Su figura se convirtió en un referente de la resistencia en Andalucía, siendo hoy estudiada en los memoriales de la represión y en la defensa de la causa republicana.
