
Manuel Alba Blanes nació el 12 de febrero de 1903 en Almodóvar del Río, en el seno de una familia humilde. Desde muy joven destacó por una curiosidad intelectual poco común y una firme vocación de compromiso social. Autodidacta incansable, encarnó el ideal del militante obrero ilustrado: fue jornalero, maestro, músico, compositor, poeta y dramaturgo, desarrollando todas estas facetas sin formación académica reglada, impulsado únicamente por su afán de conocimiento y justicia.
Su inquietud cultural lo llevó a participar activamente en la vida social de la comarca. Fue miembro de la Tuna de Palma del Río, del Círculo de la Amistad y mantuvo relación con el Círculo de Posadas, espacios donde confluyeron sociabilidad, debate y creación artística. Como músico, dejó una huella especialmente significativa al componer Pueblo alegre y soñador, considerado el himno oficioso de Almodóvar del Río, además de integrarse en comparsas y murgas populares. En 1925 funda y preside el Ateneo Popular de Almodóvar, institución desde la que promovió la educación, el pensamiento crítico y el acceso a la cultura entre las clases trabajadoras. Paralelamente, se afilió a la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), abrazando el ideario anarcosindicalista, que marcaría profundamente su trayectoria vital y política.
En 1928 contrajo matrimonio con Enriqueta Sanz Palma, una joven que trabajaba como sirvienta para Francisco Natera, el mayor terrateniente de la localidad, un hecho que simboliza los fuertes contrastes sociales de la época. Ese mismo año, el 23 de julio de 1928, estrenó el drama popular Entre dos fuegos, una obra de marcada carga social de la que solo se realizó una representación, pero que reflejaba su preocupación por los conflictos y desigualdades de su tiempo.
Con la llegada de la Segunda República, Manuel Alba Blanes asumió un papel central en la política local. Entre el 9 de marzo y el 1 de septiembre de 1936 fue alcalde de Almodóvar del Río, convirtiéndose en el último alcalde republicano del municipio. Desde la alcaldía impulsó políticas avanzadas para su tiempo, centradas en el combate contra el desempleo, la mejora de la educación, la igualdad entre hombres y mujeres, la atención sanitaria y la lucha contra la pobreza, siempre desde una perspectiva social y emancipadora.
Tras el alzamiento militar de 1936, dirigió la resistencia contra los sublevados en su localidad y el 20 de julio proclamó el comunismo libertario en Almodóvar del Río, alineando el municipio con las experiencias revolucionarias impulsadas por el movimiento anarquista. A partir de agosto de ese mismo año pasó al frente de guerra, donde ejerció como comisario político del Batallón Fermín Salvochea y posteriormente de la Columna Andalucía-Extremadura, participando activamente en la defensa de la legalidad republicana.
Manuel Alba Blanes murió el 16 de marzo de 1937 en el frente de Pozoblanco (Córdoba). Su cuerpo nunca fue recuperado, lo que lo convierte en una de las tantas figuras desaparecidas de la Guerra Civil española. Su memoria, sin embargo, permanece viva: una avenida de Almodóvar del Río lleva hoy su nombre, como reconocimiento a su entrega, su compromiso y su papel destacado en la historia local.
Intelectual obrero, creador cultural y militante revolucionario, Manuel Alba Blanes representa a toda una generación de hombres y mujeres que intentaron transformar la sociedad desde la educación, la cultura y la acción política, dejando una huella profunda en la memoria democrática andaluza.
