
Nacida en un contexto histórico marcado por profundas desigualdades sociales y por la limitada participación femenina en la vida pública, Antonia Morales desempeñó un papel relevante en la organización y movilización de las mujeres trabajadoras de su localidad. El 30 de enero de 1932 participó en la fundación de la Agrupación Socialista Femenina “La Estrella de la Civilización” de Navas de San Juan, de la que fue elegida presidenta de su Junta Directiva. Ocupó este cargo de manera continuada hasta el final de la Guerra Civil, convirtiéndose en una de las principales referencias del socialismo femenino en la comarca.
Su compromiso político la llevó también a formar parte del gobierno municipal. El 10 de mayo de 1933 fue nombrada concejala del Ayuntamiento de Navas de San Juan, cargo que ejerció hasta octubre de 1934, cuando la corporación municipal fue cesada como consecuencia de la represión posterior al movimiento revolucionario de Asturias. Tras el triunfo del Frente Popular, el 21 de febrero de 1936, los concejales destituidos fueron repuestos en sus funciones, entre ellos Antonia Morales, quien continuó en el cargo hasta el 18 de enero de 1937.
Durante la Guerra Civil española intensificó su actividad política y social al integrarse en la Agrupación de Mujeres Antifascistas, donde desempeñó responsabilidades directivas, participando en labores de organización y apoyo en la retaguardia republicana.
Finalizado el conflicto, fue objeto de la represión franquista. Antonia Morales fue detenida y condenada a seis años de reclusión tras un Consejo de Guerra. Ingresó en la prisión de Santa Clara, en Jaén, el 31 de enero de 1941. Tras más de un año de internamiento, salió en libertad el 3 de julio de 1942, cuando contaba 58 años, aunque apenas un mes después, el 5 de agosto, volvió a ser encarcelada. El 26 de febrero de 1943 fue trasladada a la prisión de Málaga, desde donde obtuvo la libertad condicional el 18 de julio de ese mismo año. Además de la pena de prisión, fue sometida a un expediente por el Tribunal Regional de Responsabilidades Políticas de Granada, con el objetivo de imponerle sanciones económicas y depurar las responsabilidades civiles derivadas de su actuación política durante la República y la guerra. El resultado de dicho procedimiento se desconoce.
La trayectoria de Antonia Morales Calvo refleja el compromiso de muchas mujeres que, desde el ámbito local, participaron activamente en la vida política y social de la Segunda República y que, tras la victoria franquista, sufrieron la represión por sus ideales. Su figura constituye un ejemplo significativo de la lucha femenina por la participación política y la justicia social en la España contemporánea.
