Nacido en Villacarrillo el 3 de febrero de 1888, Diego Marín González se dedicó desde joven a las labores agrícolas, actividad central en la economía y la vida social de la comarca. Comprometido con la mejora de las condiciones de los trabajadores del campo, se integró en la Sociedad Obrera de Agricultores “La Blusa”, vinculada a la Unión General de Trabajadores (UGT), de la que llegó a ser una de sus principales figuras. Antes incluso de la proclamación de la Segunda República, ejercía ya como presidente de la sociedad, cargo que mantuvo durante los primeros años del nuevo régimen. Desde 1934 ocupó además la secretaría de la organización y estuvo afiliado a la Agrupación Socialista (AS) de Villacarrillo, consolidando su liderazgo dentro del movimiento obrero local.

En las elecciones municipales del 12 de abril de 1931, que precedieron a la proclamación de la República, Diego Marín fue elegido concejal del Ayuntamiento de Villacarrillo. Apenas unos días después asumió la alcaldía, siendo nombrado también diputado provincial, participando con ello activamente en el proceso de transformación institucional que siguió al cambio de régimen. Su etapa al frente del consistorio estuvo marcada por un contexto de fuertes tensiones sociales y políticas, especialmente en el ámbito agrario.

En 1934, en el marco de la crisis política de la República y la represión posterior a los sucesos de octubre, fue destituido de su cargo, como ocurrió con numerosos alcaldes y concejales de izquierda en todo el país. Dos años más tarde, con la victoria del Frente Popular en las elecciones de febrero de 1936, Diego Marín fue repuesto como alcalde el 21 de febrero de 1936, permaneciendo al frente del Ayuntamiento hasta el 13 de febrero de 1937. Durante los primeros meses de la Guerra Civil fue también presidente del Frente Popular en Villacarrillo, desempeñando un papel central en la organización política local en un momento de extrema inestabilidad. Desde diciembre de 1937 ejerció asimismo como juez municipal, ampliando sus responsabilidades en la administración local en plena contienda.

Tras el final de la Guerra Civil y la ocupación de la provincia por las fuerzas franquistas, Diego Marín González fue detenido el 18 de abril de 1939 e internado en la prisión de Villacarrillo. Sometido a Consejo de Guerra el 5 de mayo de 1939, se le condenó a la pena capital, siendo fusilado el 11 de agosto de 1939. Con esta ejecución se ponía fin a la vida de quien había sido uno de los principales referentes políticos y sindicales de la localidad durante la República.

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