
Cesar Torres Martínez nace en Caldas de Reyes (Vigo) en 1905.
Fue abogado y desde joven milita en la Organización Republicana Gallega Autónoma, fundada por Santiago Casares Quiroga del que fue íntimo amigo y que posteriormente influiría en la toma de decisiones durante el levantamiento. Más tarde paso a militar en las listas de Izquierda Republicana, partido que fundara Manuel Azaña.
En 1931 se convierte en alcalde de su pueblo natal Caldas de Reyes, pero será su puesto como gobernador civil de Granada el que le proporcionará un lugar en la Historia.
Cesar Torres tomará posesión del cargo de gobernador el 27 de junio de 1936, a tan solo unas semanas del levantamiento militar que llevaría a la Guerra Civil.
Cuando el 18 de julio se sublevan distintas guarniciones militares, las organizaciones obreras granadinas acuden a él para que les proporcione armas con que defender la República del intento de golpe de estado. Cesar consulta con su amigo Casares Quiroga que le aconseja prudencia y que no arme a las organizaciones que cada vez se lo pedían con mayor insistencia.
El 20 de julio de 1936 la guarnición de Granada se subleva siguiendo los pasos de otras capitales andaluzas y el comandante José Valdés Guzmán se presenta en el Gobierno Civil donde Torres es detenido sin oponer resistencia.
Fue el único cargo político de Granada al que no se fusiló inmediatamente, si bien tuvo que someterse a Consejo de Guerra donde se le condenó a 30 años de cárcel y a la inhabilitación para ejercer su profesión de abogado. Cumplió ocho años de prisión, obteniendo la libertad provisional en 1944. Posteriormente regresaría a Galicia donde formó parte del consejo de administración del Banco de Vigo, muriendo en dicha ciudad el 14 de noviembre de 1988.
